¡A mí también!
«Eligió a David su siervo,
Y lo tomó de las majadas de las ovejas.»

Salmo 78.70

Lectura: Salmo 78.56-72

¿Cómo se les ocurrió hacer tal cosa?

«Pero ellos tentaron y enojaron al Dios Altísimo,
Y no guardaron sus testimonios»
(56).

Sólo por la gracia de Dios podré yo evitar tal desastre espiritual.

Señor, tuyo soy. Estoy para tu placer y deleite. Tus testimonios guardaré. Ayúdame. A serte fiel. A evitar el descuido. A rechazar la rebelión. A echar abajo el orgullo.

[Los apacentó conforme a la integridad de su corazón (Salmo 78.72)]
tomado de Salmo 78.72