El. Misericordioso.
«Pero él, misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruía;
Y apartó muchas veces su ira,
Y no despertó todo su enojo.»

Salmo 78.38

Lectura: Salmo 78.32-55

Busco a Dios cuando….

¿Cómo concluye esa oración?

Cuando estoy consciente de que le necesito, le busco.

Cuando no recuerdo otra solución, le busco.

Y está bien que le busque en tales circunstancias.

¡Pero quiero buscarle en todo tiempo!

Aun cuando todo vaya bien.

Aun cuando no haya intentado todas las soluciones que conozca.

No quiero ser como los israelitas, según se mencionan en esta porción.

«Si los hacía morir, entonces buscaban a Dios; Entonces se volvían solícitos en busca suya» (34).

Tú primero, Señor. Siempre quiero buscarte. Siempre quiero volverme a Ti.

[Los guió con seguridad, de modo que no tuvieran temor (Salmo 78.53)]
tomado de Salmo 78.53